06 diciembre 2009

Ruta 39 Cingles de Son Rullán



Vamos a trazar una ruta que dé satisfacción a todo tipo de bikeros, que combine tramos para todos los gustos, y bajo esa premisa se ha proyectado esta ruta.
Empezaremos desde Valldemossa para acometer la subida hacia el Pla des Pouet por el Camí de Valldemossa a Son Gallard. Nosotros también vamos a Son Gallard pero dando un rodeo mayor. Como digo el primer objetivo es el Pla des Pouet, que será el tramo donde más vamos a patear, solo es ciclable por tramos y muy exigente. Una vez arriba, justo al pasar el portillo, debemos girar a mano derecha para tomar el Camí de ses Fontanelles hacia el Pas d'en Miquel con un primer tramo de pendiente suave que nos dejará a los pies de la pared superando el escalón con dos giros de camino. Arriba tenemos varios miradores que nos ofrecen una magnífica panorámica del pueblo y después largos tramos tendidos donde el pedalear es un placer. Solamente al salir del bosque el camino pierde la capa de tierra y nos va a costar un poco más de esfuerzo llegar hasta el Pla dets Aritges aunque sin agobios.
Descansados y recuperados emprendemos la marcha hacia el Puig Caragolí por el Camí de s'Arxiduc, claramente visible. Estos tramos de subida si que nos costará más esfuerzo subirlos y habrá que tener mucho equilibrio y potencia para no poner pie a tierra. Casi en la parte más alta de la montaña encontraremos un enorme hito de piedras desde donde parte un sendero bien visible sobre el roquedal que se encamina hacia el precipicio en dirección a Deià.
Querer bajar de una tirada el tramo que salva los primeros desniveles pone a prueba (y de qué manera) tanto a la montura como al jinete. La habilidad y el coraje son elementos esenciales. Superado el primer escalón rocoso el camino baja un poco más tranquilo aunque es solamente comparado con el tramo que acabamos de realizar ya que el desnivel a superar es importante. A base de tramos rectos y curvas cerradas vamos descendiendo muchos metros muy rápidamente.
En este caso no vamos a realizar toda la bajada completa sino solamente hasta el cruce con la pista principal proveniente de Son Rullàn. Este punto, el cruce, se reconoce porque el camino acaba en unas zetas en un rotlo de sitja cerca de una pared. En ese lugar hay otro camino barrado con unas ramas en el suelo que no solemos tomar y es el que tomaremos en esta nueva variante.
Es un tramo muy corto, ancho y despejado, que acaba en una pista inferior que circula cerca de una pared y que también se dirige hacia las casas. Como no queremos que nos llamen la atención giramos a la izquierda siguiendo la pared en el linde del bosque hasta encontrar una pista cementada por la que bajamos hasta la primera curva donde salimos de ella por la izquierda sin un trazado claro. Arriba hay unas caceres y un poco más atrás aparece un sendero que nos lleva hasta una pared que hay que saltar ya que tiene el portillo tapiado accediendo a una pista por la que vamos recorriendo la falda de la montaña hasta encontrar el camino que viene desde Valldemossa y que es el mismo que hemos tomado al inicio de la ruta. Vamos a tener que subir un tramo bastante inclinado, asfaltado incluso, y acabado éste con numerosas piedras sueltas. Después de cinco o seis curvas nos desviamos de la pista por un sendero en ligera subida a mano derecha cuyo final está a la vista.
Empalmamos con el sendero que viene del Mirador des Tudons y que sube a su vez hasta el Mirador de Son Gallard. En nuestro caso nos dirigimos hacia abajo. Atravesamos la pared, pasamos por el mirador y nos encaminamos hacia la carretera por la amplia pista y después por asfalto hasta la entrada de Miramar. Bajamos y salimos del ramal de acceso por una barrerita bajando por los bancales hacia el borde de la peña directos al Mirador de sa Ferradura. Junto a él vemos el inicio del Camí des Guix, fuera de nuestra ruta.
Seguimos bordeando y pasamos por el Mirador des Guix, saltamos una rejilla y accedemos a un sendero bajo los peñascales. Se trata del Camí nou de s'Estaca. No pasa de ser un sendero pero con algunos elementos que lo hacen muy interesante, como los escalones de las Coves de Ponent, su paso por los Pontets de la Font Cuberta y por los demás miradores de la zona, el del Creuer y la Capella. Cerca de ésta debemos desviarnos del sendero para tomar el descenso directos hacia s'Estaca. Solamente unos desprendimientos nos obligarán a poner pie a tierra en algunos tramos antes de llegar al Camí de ses Vinyes. Realmente podríamos seguir bajando hasta el llogaret pero en esta ocasión tomamos la pista para dirigirnos hacia su enlace con la carretera del Port que deberemos subir para volver al pueblo.


Los posibles puntos conflictivos son los pasos por las fincas de Son Gallard, Son Rullàn y Miramar aunque la ruta que hemos trazado no pasa cerca de las casas y no suele haber problemas.
Recientemente me han comentado que han puesto una rejilla en Miramar y no se puede llegar a los miradores aunque supongo que sí se podrá salir de la zona por las cuevas.